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jueves, 31 de octubre de 2019

Hepatitis B

La hepatitis es la enfermedad inflamatoria difusa del parénquima hepático, cuya severidad depende del daño hepático y las enfermedades subyacentes. Puede ser de dos tipos según la duración de la misma:
- Aguda
- Crónica: si la enfermedad se extiende durante más de 6 meses
Entre las causas que la producen, nos encontramos los virus, el alcohol, los fármacos y las drogas.
Desarrollo:
1. Incubación: desde la exposición al virus a la aparición de los primeros síntomas
2. Prodómico: desde la aparición de los primeros síntomas hasta la aparición de la ictericia
3. Clínico: desde la ictericia hasta que desaparecen los síntomas generales
4. Recuperación
Inmunización: 
Existencia de vacunas para prevenir la infección y medicación para el tratamiento
- Inmunización activa: pauta de vacunas de 0-1-6 meses
- Inmunización pasiva: vacuna en las primeras 24 h tras el contacto
Las manifestación clínicas no permiten diferenciar la hepatitis B de otros tipos, por lo que es necesario recurrir al diagnóstico mediante pruebas analíticas, consistentes en detectar el antígeno HBs.
La transmisión se produce durante el parto, a través de pinchazos, cuando hay exposición a líquidos corporales infectados, vía sexual y durante procedimientos médicos, quirúrgicos y dentales 






¿Cuáles son los signos y los síntomas de la hepatitis B?


La hepatitis B es una enfermedad que, generalmente, suele pasar desapercibida. En caso de presentarse, los signos y los síntomas, lo harán entre las 6 semanas y los 6 meses y pueden ser leves o graves.
Los más frecuentes son: ictericia (coloración amarillenta de la piel, la esclerótica de los ojos, etc), dolor abdominal, orina de color oscuro, fiebre, nauseas, vómitos y dolor articular entre otros.

¿Y que pasa con el tratamiento?


En cuanto al tratamiento, esta va a depender del estadio en el que se encuentre la enfermedad. Generalmente, a día de hoy, los niños nacidos después del año 1990 están protegidos gracias a la vacuna y ya no pueden contraer la enfermedad. Sin embargo, una persona que no la haya recibido puede presentar los siguientes casos:
En primer lugar, si se sospecha de contacto con el virus, debe acudirse inmediatamente al médico para recibir inmunoglobulinas, en un periodo de 12 horas después de la exposición.
En segundo lugar, si la hepatitis B es aguda, probablemente no se precise tratamiento, pero sí una buena alimentación y líquido abundante para sobrellevar el proceso infeccioso.
Finalmente, si es crónica, el tratamiento se llevará lo que quede de vida. Generalmente, este es, o bien, medicamentos antivirales; o bien, inyecciones de interferón. En casos más graves, se realiza un trasplante hepático.

Por último, el vídeo realizado por la OMS en el año 2011, conmemorando el día mundial contra la hepatitis. Echadle un vistazo y conoced, no solo la hepatitis B sino a todos sus herman@s 👐